SOMOS COMO UNA RADIO ¿SOMOS RADIOHEAD?

¿Qué pasaría si pudiéramos elegir lo que nos sucede? ¿Estamos preparados para que se cumplan nuestros deseos? O simplemente nos falta práctica. ¿Somos como una radio? ¿Somos Radiohead?

La realidad es tan relativa que todo puede pasar en cualquier momento, pero si quieres que pase lo que tú quieres que pase, entonces tenemos que poner intención y emoción en los pensamientos para conseguir nuestro objetivo, el target que dirían los publicistas

Somos como una radio, y depende de hacia donde muevas el dial sintonizas con una frecuencia u otra. Lo bueno es que podemos decidir en qué frecuencia queremos movernos, elegir la vibración con la que nos sentimos más cómodos, y actuar desde ahí.

A principios de este siglo se pusieron de moda los libros y vídeos de El Secreto, La Ley de Atracción, ¿Y tú qué sabes? y muchos otros que hablaban de lo mismo. Pasado el tiempo, el Universo sigue funcionando con las mismas leyes, unas leyes basadas en la física cuántica que olvidamos muy a menudo. Somos energía, somos vibración, y lo que estamos emitiendo es lo que estamos atrayendo a nuestra vida. Así de sencillo.

No podemos dejar nuestra vida al azar para que otros tomen las decisiones por nosotros porque nos vamos a encontrar con que nos llegan creaciones que no nos gustan,  sin embargo estamos acostumbrados a echarle la culpa de todos nuestros males a los demás, -es más cómodo-, sin reconocer que los hemos atraído nosotros mismos de forma consciente o inconsciente. Esa es otra. Somos seres que emiten vibraciones constantemente, y no son chorradas de libros de autoestima, es la pura realidad: lo que estamos viviendo ahora es el producto de nuestros pensamientos.

El quid de la cuestión reside en que nuestro cerebro no distingue el SI del NO, y si por ejemplo te dijera que no pienses en perros verdes, ¿en qué pensarías? En perros verdes. La secuencia comienza con nuestras creencias derivadas de la educación familiar, académica, cultural y social, que nos lleva a tener nuestros propios pensamientos, sentimientos y finalmente a realizar acciones concretas.

Tenemos en nuestras manos el poder para crear nuestras experiencias vitales tal y como nos gustaría. Los expertos en el tema aconsejan que la única forma de mantener nuestra energía mental moldeando constantemente nuestro deseo es por medio de “sentir” aquello que deseamos como si ya lo tuviéramos, deleitarnos con el coche nuevo, sentir el viento en la cara mientras manejas una magnífica máquina. O de sentir en tu piel el calor del sol en aquella playa que tanto deseas conocer, o de cualquier deseo que tengamos.

Ahora bien, para conseguir materializar nuestros deseos se impone ser consciente del nivel vibracional en el que nos encontramos, sin engaños, con valentía, determinación y honestidad personal.

¡¡Ahh…y es bueno no olvidar que nuestro estado de ánimo puede cambiar varias veces en un mismo día, es normal, sólo observa, incluidas tus propias palabras, porque de lo que se trata es de mantener la vibración lo más alta posible, al margen de las circunstancias externas.

Prueba a sentirte como una radio a ver qué pasa.

“La vida es hermosa. Vivirla no es una casualidad.”     Albert Einstein

Imagen de Netherland Art