Vacaciones conscientes para encontrar tu ikigai

Si ya caminas en una dirección determinada elegida por tu corazón lo que importa es el camino.

No decimos que te transformes por arte de magia en este verano que aún queda el final, lo mejor en las calmas de septiembre, pero si notas que no estás progresando hacia la persona que quieres ser, ¿Entonces, qué estás haciendo? Y lo que es más importante, ¿cómo y cuándo planeas hacerlo o te vas a dejar a ti misme como un sueño dormido en la gaveta?

Sayonara, arigatou, kudasai, ikigai son palabras japonesas que nos transportan a un país sabio en el arte de la vida. Decimos adiós, gracias y por favor a menudo, pero ¿Qué significa ikigai? De acuerdo a la cultura milenaria de Japón, todos tenemos un ikigai, una razón de vivir o de ser, Es decir, encontrar el sentido a nuestra existencia desde el día a día, esa razón que nos impulsa a levantarnos llenos de
entusiasmo y alegría por la mañana. Encontrar nuestra razón de vivir puede significar una búsqueda larga, incluso toda nuestra vida, aunque si ya caminas en una dirección determinada elegida por tu corazón lo que importa es el camino, en especial, una muy profunda y permanente conexión con nuestro corazón, verdadero centro de tu íntimo Universo interior.  

Dicen los japoneses que aquel que conoce su ikigai tendrá una vitamina que le ayudará a afrontar con mayor vitalidad las tormentas que se le presenten en la vida, y dicen bien. Si trasladamos el ikigai a nuestra vida occidental podríamos decir que se encuentra en la unión de de cuatro parcelas fundamentales de la vida: pasión, vocación, misión y profesión, o dicho con otras palabras, la mezcla de eso que amas, eso en lo que eres bueno, lo que el mundo necesita y aquello por lo que ganas dinero, o también podemos decir de un trabajo donde disfrutáramos lo que hacemos, le
ponemos entusiasmo y pasión, nos sentimos satisfechos y además ganamos dinero.

Si aún estás dilucidando, planteando, meditando sobre qué es lo que te gusta realmente hacer o no estás satisfecho con lo que haces y quieres cambiar de vida, o sencillamente quieres una conexión más profunda con tu alma, no lo dudes: ven a Fuerteventura a hacer turismo consciente y á descubrir tu ikigai.